domingo, 27 de junio de 2010

¡Impulsemos el boicot a Israel! ¡Rompamos el bloqueo de Gaza!

Escrita por la Liga Internacional de los Trabajadores-Cuarta Internacional (LIT-CI)
El ataque de las fuerzas armadas israelíes a la flotilla internacional que llevaba ayuda humanitaria a la Franja de Gaza desnudó una vez más el verdadero carácter del Estado de Israel. Porque el asesinato de, por lo menos, 9 activistas fue, en última instancia, la continuidad de la política genocida que Israel aplica cotidianamente contra el pueblo palestino, en especial contra los habitantes de la Franja de Gaza.

No nos referimos solamente a los continuos ataques militares israelíes que sufre Gaza sino también a los terribles efectos del bloqueo que, desde hace varios años, lleva adelante Israel para quebrar por hambre la resistencia de sus habitantes.
Según informes de la ONU (Organización de las Naciones Unidos) y la OMS (Organización Mundial de la Salud), “los niños de Gaza sufren un aumento de la morbosidad que les afectará dramáticamente en el futuro y acortará la vida de muchos de ellos”. Con un cinismo total, algunos líderes israelíes bromean y dicen que se trata de “poner a los palestinos a dieta” (citado en el artículo de Henry Siegman, director del US/Middle East Project para el diario Haaretz, publicada en Rebelión, 16/06/2010).

Contra esa masacre sistemática y permanente de la población palestina en Gaza, una serie de activistas y organizaciones de derechos humanos se sumarona través del Free Gaza Movement (Movimiento Gaza Libre), y lanzaron una campaña internacional que lucha por el fin del bloqueo a la Franja de Gaza y que, en agosto de 2008, envió la primer flotilla internacional a esta región. La flotilla atacada por Israel ahora es parte de esa campaña y por eso, porque estaba destinaba a romper el bloqueo, fue atacada de forma brutal para dar una lección: todo aquel que quiera ayudar Gaza es un enemigo que será liquidado por Israel.
Aumento del ailamiento internacional de Israel.

Pero esta política israelí no está pasando sin consecuencias. A medida que cae aceleradamente la farsa de “país democrático” en medio de “países árabes dictatoriales”, con que Israel encubrió su verdadero carácter en décadas pasadas, ahora comienza a crecer el repudio y el aislamiento internacional.
Después del ataque a la flotilla hubo grandes movilizaciones en Turquía, los países musulmanes y en toda Europa. En todo el mundo, hubo un salto en las acciones de repudio de masas a Israel y también en la conciencia de los pueblos sobre qué es el estado de Israel.
Una consecuencia del ataque a la flotilla en el panorama de la región de Medio Oriente ha sido el alejamiento entre Israel y el gobierno turco, el principal aliado que tenía en el mundo musulmán. Un resultado casi inevitable dado que varios barcos de la flotilla tenían bandera turca y en ella participaban muchos activistas de ese país (la mayoría de los muertos eran ciudadanos turcos).

Otra consecuencia ha sido que el gobierno egipcio del dictador Mubarak, otro tradicional aliado de Israel, se ha visto obligado a liberar por ahora el bloqueo de productos que realizaba sobre la Franja de Gaza en colaboración con Israel y el mismo Israel ha sido obligado a reducir la lista de productos prohibidos por su bloqueo.

Hasta en la comunidad judía estadounidense, la más numerosa fuera de Israel y uno de los apoyos más fuertes del estado sionista, empiezan a surgir sectores que cuestionan el accionar israelí. En el artículo ya citado, Henry Siegman (él mismo un judío estadounidense) afirma que: “La efusión de la condena del mundo a Israel es una reminiscencia de la época más oscura de la era Hitler”. Siegman aclara que, en este caso, es el estado sionista el que juega el papel de los nazis y sus víctimas son los palestinos de Gaza: “Un millón y medio de civiles se han visto obligados a vivir en una prisión al aire libre en condiciones infrahumanas durante más de tres años”.

Complicidad imperialista
Sin embargo, ni la política genocida israelí contra los palestinos ni la masacre de los activistas internacionales han conseguido cambiar la complicidad de los gobiernos de los países imperialistas (EEUU y Europa) y de la ONU con Israel. Tanto esos gobiernos como el organismo internacional se niegan a condenar a Israel y su política genocida.
Las razones son muy profundas: en 1948, Israel fue creado, por votación de la ONU, como un enclave imperialista para cumplir el papel de “gendarme” contra el pueblo palestino y la lucha de los pueblos árabes. En este sentido, es el único aliado seguro e incondicional de EEUU en la región (concepto que fue claramente reafirmado por Obama). Por eso su existencia siempre será defendida hasta el fin por el imperialismo.

La población israelí apoya el genocidio

Los últimos hechos tampoco han modificado el apoyo ampliamente mayoritario de la población israelí a esta política genocida. Según una encuesta realizada por el periódico Israel Hayom: el 92% de los israelíes apoyó el ataque a la Flotilla de la Libertad y un 78% respalda el asedio a la Franja de Gaza.

Es absolutamente lógico: como habitantes de un enclave colonial-militar, la mayoría de los habitantes judíos de Israel saben que, para defender sus privilegios y su nivel de vida (sustentado en una economía basada en el presupuesto militar y la fabricación de armas) deben defender hasta el final la existencia de ese estado, porque esos privilegios dependen de la supervivencia de ese estado. Y por eso apoyan todas las políticas y medidas (incluso las más crueles e inhumanas), destinadas a ese objetivo.
Algunos sectores bien minoritarios de israelíes, como algunos de los sobrevivientes de la persecución nazi, o los pocos pacifistas que son hostilizados abiertamente por los fascistas en sus actos, pueden tener contradicciones con estas medidas. Pero, como cita Siegman el sentimiento ampliamente mayoritario es lo que le dijo un amigo israelí: “A todos los efectos prácticos, ellos son árabes”.
Lo que queda cada vez más claro, es que no habrá una solución verdadera hasta que no sea destruido el Estado de Israel (cuya existencia y naturaleza son la causa profunda del conflicto) y no sea creado un Estado palestino único, laico, democrático y no racista; donde puedan retornar a sus tierras los palestinos que fueron expulsados y en el cual puedan convivir en paz los judíos residentes que acepten los derechos de los palestinos y así lo quisieran.

Crece la campaña de boicot a Israel.

De modo inmediato, está creciendo el aislamiento y el repudio a Israel en los medios sindicales, intelectuales y populares de todo el mundo. Comienza a sumarse artistas de todo el mundo. Por ejemplo, el músico estadounidense Carlos Santana, el cantante inglés Elvis Costello y la banda de rock Pixies han cancelado sus shows en Israel.

Más importante aún, la campaña internacional por el boicot viene dando un salto. La campaña fue lanzada, en 2005, por el PACBI (Palestinian Campaign for the Academic and Cultural Boycott of Israel – Campaña Palestina para el Boicot Cultural y Académico a Israel) uno de cuyos miembros fundadores es Haidar Eid, profesor de la Universidad de Al-Aqsa, en Gaza (ver entrevista en www.litci.org/declaraciones/94-medio-oriente/808-artigo808).
Esta campaña fue lanzada por una amplia coalición de entidades palestinas que agrupó a prácticamente todas las corrientes de opinión que actúan ahí. A partir de su propuesta fue creada la Plataforma BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) que impulsa un boicot internacional sindical, académico, deportivo, comercial y de consumidores hacia Israel. Esa campaña tiene una coordinación internacional de los comités nacionales, que acaba de realizar en Suecia una reunión con 120 personas de Francia, Inglaterra. Irlanda, Escocia, Italia, España (principalmente de Cataluña y el País Vasco), Portugal, Suecia, Noruega y África del Sur. También se ha propuesto crear una “plataforma sindical pro-palestina”, lo que es muy importante para permitir el apoyo del movimiento obrero mundial a esa campaña contra Israel y su política genocida.
La solidaridad obrera

Aunque la campaña de conjunto es de suma importancia para aislar y preparar la derrota de Israel, queremos enfatizar la importancia de la solidaridad obrera porque permite golpear Israel en el intercambio comercial internacional y hace mucho más costoso, a sus sostenedores imperialistas y las empresas que invierten ahí, mantener el apoyo al genocidio practicado por los sionistas. Y también porque tiene un sentido de solidaridad de la clase obrera de gran importancia para reconstruir el internacionalismo obrero, como hicieron en su momento los movimientos de solidaridad al pueblo español contra el franquismo en la guerra civil española y contra el apartheid sudafricano.

Por eso, consideramos de extrema importancia algunos logros recientes de la campaña dirigida a los sindicatos tales como:

•La decisión de los sindicatos portuarios de Suecia y Noruega de adherir a la campaña.
En Suecia, los estibadores no descargaron por una semana (el máximo legal) ningún contenedor con productos israelitas, muchos de ellos producidos en condiciones ilegales (o sea, en las colonias situadas en los territorios ocupados desde 67). Björn Borg, dirigente del sindicato prevé repetir la protesta que su sindicato hizo en el pasado contra el fascismo chileno y el apartheid sudafricano.
•El University and College Union, sindicato que representa cerca de 120.000 profesores y empleados de escuelas y universidades de Gran Bretaña, ha aprobado su adhesión al BDS contra Israel, en su congreso del 30 de mayo, en Manchester.

•El Comité Ejecutivo Central del SAMWU (sindicato de los trabajadores municipales de Sudáfrica) aprobó que como parte de la campaña BDS, impedirá cualquier vínculo académico, cultural, deportivo o de otra índole con Israel y declaró públicamente su solidaridad con el pueblo palestino. En este mismo país, en febrero pasado, los estibadores de Durban rechazaron descargar los contenedores de un barco israelí.

•El CFMEU (sindicato australiano de los trabajadores de la construcción, la minería y la energía) aprobó, el pasado 11 de mayo, su adhesión al BDS.

•En EEUU., 800 activistas de la comunidad y de sindicatos, convocados por la organización ANSWER, bloquearon las entradas del Puerto de Oakland (cerca de la ciudad de San Francisco, California) para impulsar a los estibadores a no cargar ni descargar barcos provenientes o con destino a Israel. Los miembros del International Longshore and Warehouse Union (ILWU, sindicato de los portuarios) apoyaron el llamado y participaron del piquete.
Apoyamos e impulamos la campaña

La LIT-CI (Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional) expresa su adhesión a esta campaña. Llamamos a las organizaciones sindicales, sociales, estudiantiles y populares a organizar y desarrollar actividades de boicot a Israel en todo el mundo. Estamos en un momento en que es posible desarrollar acciones que aumenten el aislamiento internacional de Israel y debiliten efectivamente al Estado sionista. De esta forma también estaremos apoyando y dando fuerzas a la lucha del pueblo palestino.

Eso significa impulsar la más amplia unidad de acción de todos los que coincidan con los objetivos de la campaña.

Es fundamental para eso la unidad con las comunidades árabes y palestinas de otros países, y con todas las corrientes que acepten impulsar esta campaña. Sabemos que es muy importante hacer una fuerte campaña por romper el bloqueo de Gaza y que el llamado al boicot puede golpear a Israel. Pero, en el marco de esa campaña unitaria, alertamos que es necesaria una lucha mucho más dura que vaya hasta la derrota definitiva de Israel.

Eso exige la acción de masas en todo el Oriente Medio y en el mundo entero, para destruir ese Estado racista y genocida y recuperar todo el territorio palestino para una Palestina laica, democrática y no racista. En ese camino, el boicot permite movilizar y generar una conciencia sobre esa necesidad estratégica y abrir camino a acciones más de fondo con esa perspectiva.

Es necesario movilizar a las masas árabes y musulmanas a que exijan de sus gobiernos la ruptura con Israel, que Egipto levante de una vez e incondicionalmente el bloqueo y todos los países árabes rompan relaciones con Israel.

En Europa, es necesario quebrar el apoyo que le dan a Israel la propia UE y los gobiernos imperialistas. Aquellos gobiernos que se llenan la boca hablando de “derechos humanos” pero apoyan sistemáticamente al Estado de Israel y miran para otro lado frente a sus prácticas genocidas; o piden “investigaciones” que nunca se realizan, y, cuando se hacen, e Israel no acepta, se las ignora como el parecer del juez sudafricano Richard Goldstone sobre la invasión de Gaza.
En Sudamérica, los medios presentan a Brasil como supuestamente “independiente”, más aún después que Lula viajó a Israel impulsando una política dicha “de paz”. Pero la verdad es que Israel es la única nación fuera del ára con que los países del Mercosu (Argentina, Brasi, Paragua y Uruguay) han firmado un tratado de Libre Comerico (TLC). De forma, estos gobiernos (algunos de los cuales se dicen de 'izquierda') aunque hagan discursos por la paz le dan aire comercial y político a Israel y ayudan a debilitar su aislamiento internacional, fortaleciendo sus agresiones contra el pueblo palestino.

Llamamos a desarrollar una campaña en estos países para exigir a los gobiernos de Lula, Kirchner, Lugo y Mújica la ruptura inmediata de las relaciones diplomáticas y comerciales con Israel y del acuerdo del Mercosur con Israel.

Tal como hemos dicho, es un momento en que la acción internacional puede tener resultados efectivos en el debilitamiento de Israel. ¡Manos a la obra!

¡Todo nuestro apoyo y solidaridad a la lucha del pueblo palestino!

¡Por el fin inmediato del criminal bloqueo a Gaza!

¡Exijamos a los gobiernos la inmediata ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales con Israel!

¡Impulsemos una gran campaña de boicot a Israel en todo el mundo!

¡Por el fin del Estado de Israel! ¡Por una Palestina, laica, democrática y no racista

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